Paco Lucena fue uno de
los mánagers más importantes de la música española durante casi
dos décadas. Además de su agencia de representación también tuvo
un sello discógrafico que publicó un selecto número de discos
entre los que se encuentra uno de Burning. Paco ha tenido a bien
concedernos una entrevista para hablarnos de todo un poco y le
estamos muy agradecidos.
Carlos Rodríguez Duque
1.
¿Cómo estás? ¿Cómo has llevado el confinamiento?
Llevo
confinado doce años, no he notado mucha diferencia, la verdad...
Cuando mi
mujer se divorció de mí y Joaquín me dio el boleto
dejándome a deber 525.000€ me aislé del mundo. Con el
confinamiento ha sido peor por la mascarilla, llevo gafas y ha sido
uncoñazo… me he dedicado a ver cine con las tres mujeres con las
que vivo: la soledad, la depresión y la pereza, esta última es la
que está más buena de las tres, por cierto. Depresión salió un
día sin mascarilla hace poco y no ha vuelto, menos mal.
2.
Tú eras de mi gremio. ¿Cómo pasa un profesor de francés a ser uno
de los mánagers más importantes de la música española?
Mi
primer idioma era el francés, de nacimiento. Trabajaba en Madrid, en
‘La nueva escuela’ que estaba en la calle Pedro Muguruza esquina
a Juan Ramón Jiménez. Había abajo un bar que se llamaba ‘Acuario’
al que todos los días iba Paco Umbral al limpiabotas y me conocía
de vista porque yo era asiduo también. Me echaron de la escuela
porque yo era enlace sindical, me echaron por rojo, vaya, y bajé al
bar disfrazado de hombre sandwich con un cartel que decía: “Me han
echado por rojo”. Umbral escribía en El País de aquella y
escribió una columna que tituló ‘Los criptocomunistas’. Allí
contaba que a Paco Lucena lo habían echado de la escuela de idiomas
por comunista… tardé un mes en irme a Guinea Conakry y allí
trabajé de dirección de administración un tiempo. Regresé a
Madrid y empecé a ir a un local pequeñito en el que no se podía
aplaudir para no molestar a los vecinos a escuchar a cantautores,
¡había que chascar los dedos para dar reconocimiento al artista!
Allí
conocí a muchos artistas, llegó un camarada de Chile que me
recomendaron, Osvaldo ‘el gitano’ Rodríguez, al que hospedé en
mi casa y allí actuaba. Fue él el que me presentó a Joaquín
Sabina. Joaquín y yo congeniamos enseguida porque a los dos nos
gustaban Silvio Rodríguez, George Brassens y Bob Dylan. Durante un
tiempo estuvo insistiendo sin parar para que fuese su mánager pero
yo no quería. Fue cuando volví de Guinea que ya traía algo de
dinero que me decidí a montar la oficina de representación para
llevar a Noel Soto, que era mucho más importante que Joaquín en
aquel momento, y con Muriel que aún lo era más. Joaquín el
telonero de ambos.
3.
Háblanos de tu ser afrancesado, naciste en tierra de habla francesa…
Soy
en español aunque nací en Tánger, pero toda mi familia vive en
Francia. Uno de mis familiares hizo carrera militar y le recomendaron
que cambiase su apellido de Romero a Romer… qué racismo hacia
nosotros había en aquella época, ahora la cosa ha cambiado mucho.
Fíjate que la alcaldesa de París Anne Hidalgo es andaluza.
Tánger
era un sitio muy peculiar, no se puede entender si no eres de allí.
Todos los críos éramos amigos: judíos, cristianos, hindúes y
musulmanes. Todo iba bien sin fronteras ni banderas hasta que se lo
anexionó Marruecos en el 59 y se jodió todo, yo soy del 53. De allí
nos fuimos a París y después recalé en Madrid en los 70.
4.
Y entonces llegas a Madrid y ¿qué te encuentras?
Pues
nada más llegar me tuve que poner a trabajar... Estudiaba y hacía
la revolución por la mañana y por la tarde trabajé en la empresa
Luciano Mata. Fabricábamos cola para carpintería…
5.
¿Cómo entras en contacto con Burning?
Entro
en contacto con los Burning gracias a Paco Espínola que hizo la
producción del disco ‘En Directo’. En aquel momento él era el
secretario de Joaquín Sabina. Trabajé con ellos hasta que murió
Pepe. Johnny siguió después pero ya lo dije en su día para mí fue
un sinsentido.
6.
Siempre has dicho que tu cantante/compositor favorito es Silvio
Rodríguez ¿Conocías la música de Burning? ¿Te gustaban?
¡Claro
que los conocía! Me encanta la música… yo de crío escuchaba en
el pick up de mis hermanas a Paul Anka... Silvio Rodríguez es el
cantante en español número uno para mí, después Luis Eduardo
Aute… son artistas con cientos de canciones y nos los puedes pillar
en un sólo renuncio porque hayan copiado algún verso de alguien.
Por ejemplo, Carlos Martos ha sacado un artículo en El País en el
que cuenta que Bunbury ha copiado 37 canciones ¡Brutal! Lo mismo
hacía Sabina que es la persona más inteligente que he conocido.
7.
¿Cómo fue la gira del Directo?
Hubo
de todo. Recuerdo que cuando hicimos el concierto de Las Ventas
Rosendo exigió cerrarlo. Cobramos 800 pesetas [casi 5€] y Marifé,
la mujer de Pepe, se mosqueó dijo que era muy poco dinero. Dio para
darles un millón de pesetas [6.000€] para Pepe y otro para Johnny,
pero a Rosendo le tuve que pagar su caché que eran dos kilos. Hice
una publicidad del copón, fue en el año 91, Joaquín no hizo gira
aquel año. Me hice el tour entero con ellos, me lo pasé de puta
madre. Fue una gira muy buena… yo soy un hipocondríaco de manual y
cuando se acababan los conciertos y Pepe me abrazaba todo sudado me
daba un repelús de la hostia pero estábamos todo el día juntos.
Pepe era muy gracioso.
8.
Por cierto, del directo hay una rareza que aún sigue inédita. Hay
una versión diferente de la canción 'Dulces 16' que salió como
cara b de single grabada en directo. Sale en un vídeo de un
reportaje de TVE en 1990, la letra varía un poco con respecto a la
que salió en el single. En vez de decir "en un lugar del
barrio va encendiendo su pasión" dice "en un lugar
del barrio un colega en el mako fue a salir y se quedó".
¿La tienes?
Lo
de ‘Dulces 16’ debe estar pudriéndose en alguna compañía, la
que sea que ahora tiene esos másters. Ariola la compró CBS y
después CBS se fusionó con Sony. A saber… No, por desgracia no
tengo esa toma alternativa.
9.
Y en cuanto a beneficios ¿Reportó ingresos notables a la
banda aquella gira de promoción del disco ‘En Directo’?
No.
Los beneficios fueron pocos. Cuando estaban conmigo su caché era de
dos millones/dos millones y medio de pesetas [120.000 - 150.000€].
Pepe se lo fundía todo en lo que todos sabemos pero es que además
tenía un corazón de oro y lo daba todo.
10.
Burning abandonan la multinacional, o la multinal los abandona a
ellos y entonces fichan por tu sello Don Lucena y con él publican el
magnífico 'No mires atrás'…
Verás,
realmente Burning nunca estuvieron en una multinacional. El directo
se grabó con Ariola, pero no hubo interés de la discográfica en
mantenerlos. Fue una cosa muy puntual la de sacar el disco en vivo y
ya. ‘No mires atrás’ es muy bonito pero no pasó de tres mil
discos vendidos, yo no tenía capacidad de distribución. Abrí el
sello con 70 millones [421.000€]
que perdí cuando lo cerré.
10.
¿Qué otros grupos grabaron en Don Lucena?
Hice
doce discos con Malevaje, Mermelada, Burning... Palmé pasta con
todos excepto con uno de Malevaje que se titulaba ‘Con su permiso
Don Carlos’ en el que había colaboraciones ilustres para hacer
clásicos de Gardel. Con aquel sí recuperé la inversión, se
vendieron treinta mil copias.
El
sello Rama Lama me compró todo el catálogo por tres millones de
pesetas, lo tuve que vender, estaba fatal de dinero porque Joaquín
me había dejado tirado.
11.
¿Por qué desapareció el sello, Paco? ¿Has pensado en reflotarlo
alguna vez en estos años?
En
tres años perdí 70 kilos… yo nunca cobré a mis artistas, como
representante mi tarifa era del 20% de cada actuación, la normal,
nada más. Puede parecer mucho pero no lo era. Yo no hacía lo que
muchos otros que cobraban derechos de autor de canciones de sus
representados. No me jodas… Mira el ex representante de Dani Marín,
cuatro años en la cárcel… Por eso desapareció Don Lucena,
Carlos, por ser legal con la gente que representaba.
He
hecho teatro, cine, salí en ‘Águila roja’ en la serie y en la
película, he hecho muchos anuncios, he trabajado mucho con Jesús
Calleja… mi último artista fue Lichis, el de la Cabra Mecánica
pero ya no quiero saber nada del tema. Don Lucena tuvo su momento y
ya pasó.
13.
Hablemos de 'No mires atrás'. Se comentó en su día que había
canciones para que fuese un disco doble. ¿Sabes si se grabaron más
de las que aparecieron en el elepé? ¿Cuántos ejemplares vendió el
disco?
‘No
mires atrás’ es un disco precioso que me costó una pasta… como
te dije antes apenas se vendieron tres mil ejemplares. No se grabó
nada más que lo que apareció en el elepé. Recuerdo que a Johnny le
pareció una horterada el tema ‘Jamás te arrepentirás’ no lo
quería grabar. ¡Qué bonita canción fue ‘Te quiero tanto’,
Dios mío! Tengo el máster en el trastero, pensé en regalárselo a
Johnny pero preferí quedármelo. Es lo único que hay.
14.
En aquella época Pepe hablaba abiertamente a sus amigos y familia
sobre el disco en solitario que estaba preparando. ¿Llegó a
comentarte algo sobre aquellas canciones que parece ser que incluso
grabó en el local de ensayo?
No,
Pepe no me comentó nunca nada de ese proyecto en solitario.
15.
Y de la gira de 'No mires atrás' ¿Qué recuerdas?
Fue
la única gira que hice con ellos porque Sabina no hizo tour aquel
año y única que hice con ellos el tiempo en que trabajamos juntos
en mi sello. Eran un tipos majísimos, no te puedes hacer una idea.
Nada que ver con otros “artistas” como el gilipollas de Loquillo
al que representé tres meses. Me llamó Gay Mercader y me preguntó
si me interesaba llevar la contratación de “Loco”, le dije que
sí. A los tres meses lo llamé y le dije “te lo devuelvo porque
es insoportable...”
Burning
no fueron nunca un grupo vendedor, siempre fueron más de llevar
gente a los conciertos. En las ventas la entrada eran 800 pesetas
[5€] en venta anticipada y 1.100 [6.61€] en la puerta. Asistieron
veinte mil personas, si haces las cuentas no salen. Págale dos
millones y medio a Rosendo y págale a los Burning, no gané un puto
duro que al final es para lo que uno se mete en negocios.
En
el 91 con Burning hice 21 conciertos, en el 92 veintinueve, en el 93
veintitrés, en el 94 veintinueve y en el 95 diez. En aquel año
empezamos a discutir y decidieron que se iban. Además en el seno de
la banda ya había alguna tirantez. Johnny y Marifé se odiaban.
Johnny siempre decía que Marifé parecía un taladro, te taladraba
el cerebro cuando se obsesionaba con algo. Fíjate que yo viajaba en
mi Mercedes rojo (soy comunista) con Johnny y Marifé iba en otro
coche con Pepe. Las cosas no iban bien.
16.
Pero ¿por qué? si estabas con Sabina petándolo a nivel
giras...
Los
artistas son todos muy raros. Date cuenta de que en el 95 sólo hacen
diez galas, iban de capa caída. Yo les aseguraba dos millones
[12.000€] por concierto. Enrique Patricio [su mánager tras Lucena]
les daba ochocientas mil [4.800€] pero más galas, yo les busqué a
Patricio. Regalé a Enrique todo el merchandising y los discos que
habían sobrado de ‘No mires atrás’. Cada artista tiene sus
rarezas, Pepe necesitaba pasta para gastarse a diario, Johnny fue más
listo y se compró el bar, y con eso se solucionó el futuro. Bueno,
realmente su bar ‘El Cocodrilo’ ya existía cuando hicimos el
directo, creo que después hizo una reforma. Lo amplió.
17.
¿Tuvieron amistad o al menos cercanía Joaquín y Burning?
Para
nada, lo más cercano que estuvieron fue cuando Joaquín se acercó a
Johnny para cantar ‘Esto es un atraco’ en el directo (risas)…
18.
Y ¿alguna vez te pidieron que los llevases a América?
A
ellos jamás les interesó ir, cuando llevé a Sabina a hacer las
Américas me costó un huevo, lo hice por mi cuenta. Cogimos la
maleta y lo hicimos los dos solos sin apoyo de la compañía. José
María Cámara era el presidente de Ariola en aquel tiempo y le decía
a Sabina que en América no le iban a entender porque cantaba mucho
en argot… pues imagínate a los Burning que eran mucho más cheli.
La compañía nunca los hubiera apoyado.
19.
Pepe había endurecido mucho su sonido por influencias de la música
que escuchaba en aquellos años, imagino, pero quizá también porque
había cambiado de narcótico. Me toca preguntarte por la cocaína,
Paco... ¿Hubo mucha golosina nasal en aquella gira?
Cocaína,
sí… mucha... pero nunca vi a Pepe consumiendo caballo. En los camerinos
de la sala ‘Universal Sur’ en una de las noches entré y allí
estaban Antonio Vega, Enrique Urquijo,
Manolo Tena y Pepe Risi con una cucharilla. Nunca más volví
a ver eso.
20.
¿Cuándo viste a Pepe por última vez? ¿Cómo te enteraste de su
muerte?
Me
enteré de su muerte porque estaba presente. Me quedé con Johnny en
el Gregorio Marañón hasta que murió. Hicimos una nota de prensa
juntos para El País.
21.
¿Crees que Pepe sabía ya que su final estaba cerca cuando hizo 'No
mires atrás'?
Sí.‘No
mires atrás’ está dedicado a Antonio, yo creo que porque ya sabía
que se iban a reencontrar.
Pepe
se inventaba unas cosas que te morías de risa con él. Yo sabía que
una persona adicta como él en cualquier momento te la podía jugar,
pero NUNCA me dejó tirado. Me hablaba mucho de lo importante que
Marifé, su mujer, era para él. La quería con toda el alma.
22.
Paco, hablemos del presente ahora. ¿A qué dedicas el tiempo libre?
¡Esta
pregunta es como si fuésemos a ligar! [se pone a cantar la canción
‘Y ¿cómo es él?’] (risas) Tengo todo el tiempo libre del
mundo, tengo 67 años y cobro una pensión “maravillosa” de 634€.
Mi tiempo libre lo dedico a los pleitos para recuperar parte de la
casa que se quedó mi ex mujer cuando nos divorciamos. La casa la
compré yo en gananciales con lo que me quedó de Sabina y me costó
un millón de Euros. Tras el divorcio estuve comiendo en comedores
sociales y casi viviendo en la calle. Estoy en ese proceso, lo que
quiero es que esa hija de la Gran Bretaña no viva en esa casa.
23.
¿Para cuándo un libro con tus andanzas?
Lo
he intentado en tres ocasiones. La primera no me salió, la segunda
me lo hizo una mujer que luego ha sido ministra. Me la recomendó
Natalia Vergara, una de las artistas que yo tuve. Fuimos a Planeta
justo cuando Sabina terminaba el libro ‘Garabatos’ que costaba
dos mil euros así que supongo que alguien les diría que si salía
mi libro con ellos Sabina se iría a otra editorial. Ahí se quedó
el proyecto. La tercera fue cuando un día me llama Joaquín
Carbonell y me dijo que tenía una idea que nos haría millonarios.
Hicimos un libro de charlas entre él y yo, al estilo del que hizo
Joaquín Sabina con Menéndez Flores ‘Perdón por la tristeza’
con el que el autor ganó 42 millones de pesetas [252.425€]. A
Sabina le sentó fatal que ganara tanto dinero y para el segundo
exigió hacerlo en ese formato para ganar a medias… Así es Joaquín
¿sabes?

Mi
libro tiene ahora muchos novios por la serie ‘Pongamos que hablo de
Sabina’ que han puesto en televisión, he salido mucho y hay mucho
interés. Un abogado muy conocido me ha hecho una propuesta muy
interestante. Una de las personas con quien más hablo es mi médico,
Jaime Roel, que es quien mejor me conoce. Le dije que no me apetecía
hacer el libro y me dijo que lo escribiese antes de cuatro años…
¡Me dejó de piedra!
Llevo
una temporada muy positivo, la gente ha contactado conmigo y esto del
posible libro me tiene muy ilusionado.
21.
El futuro... ¿qué tienes en mente?
Vivir
lo mejor posible y morir con dignidad. Tengo claro que no volveré a
saber nada de mis hijas. Tengo dos nietos a quienes ya no quiero
conocer porque les crearía un problema tanto a ellos como a mis
hijas.
Muchas
gracias, Paco, por tu simpatía y tu arrojo para hablar de las cosas…
De nada, Carlos, ha sido un placer.
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Nota sobre los mánagers de Burning tras Paco Lucena: Después de terminar su relación de representación con Paco Lucena el grupo pasa a manos de Pablo Rodríguez, probablemente en el año 1995. Rodríguez había sido el road manager de Loquillo y en un momento determinado de su carrera decide abrir oficina propia, y se hace cargo del barcelonés y de los Burning. Después, una vez fallecido Pepe Risi, el grupo vuelve a trabajar con el mítico Javier Gálvez que es quien le pasa el testigo definitivamente a Enrique Patricio en el año 2002.